Violencia de género ¿Un tema público o privado?

La violencia hacia las mujeres y las niñas resulta ser una realidad común, recurrente y transversal en nuestro país, y constituye una violación a los derechos humanos que cuesta mirar y reconocer, pues queda invisibilizada y relegada al mundo de lo privado, lo personal o familiar.

A pesar de los esfuerzos comunicacionales y de los avances en materia de política pública y legal, resulta aún difícil que se reconozca la violencia de género como una práctica cultural que está arraigada en nuestros patrones relacionales. Si bien a partir de los casos y situaciones de connotación pública se puede analizar lo que ha ocurrido y avanzar en materia terapéutica, penal y de justicia para las víctimas, no es menor la relevancia que implica hacernos cargo como sociedad de los prejuicios, concepciones machistas y minimizadoras aún existentes.

En Chile, por ejemplo, cientos de niñas con permisividad de su entorno viven violencia en el pololeo. Así lo manifiesta la Décima Encuesta Nacional de las Juventudes de INJUV 2022, señalando que el 17.6% de ellas declararon haber sufrido algún tipo de violencia en su relación de pareja; siendo un 14.4%  violencia psicológica, un 7.2% violencia física y un 5.7% violencia cibernética.

Todos los espacios de nuestra sociedad (familiares, escolares, laborales, religiosos, etc) deben generar marcos reguladores donde la violencia no sea permitida y las víctimas sean efectivamente protegidas. Desde la experiencia de Corporación Opción de más de 30 años en el abordaje de esta temática a través de los Centros de Protección Infanto Juvenil (CEPIJ) creemos necesaria la labor del Estado en prevención de estas graves vulneraciones, acorde a lo que los pactos internacionales ratificados por Chile han señalado hace décadas.

Catalina Lastarria, Subdirectora Administrativa Financiera de Corporación Opción