Por una infancia incluida

En el marco de la conmemoración del Día internacional de las personas con discapacidad es necesario reflexionar sobre el avance en el ejercicio de sus derechos, con especial atención en la infancia.

Según la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad (2006), “la discapacidad es un concepto que evoluciona y que resulta de la interacción entre las personas con deficiencias y las barreras debidas a la actitud y al entorno, que evitan su participación plena y efectiva en la sociedad en igualdad de condiciones con los demás”. Frente a esto nos preguntamos, ¿Cuántas y cuáles barreras culturales, sociales y económicas debe superar un niño, niña y adolescente con discapacidad en Chile? Sin duda, innumerables. En lo cotidiano, desde acceder a un jardín o colegio, hasta desarrollar actividades recreativas básicas como acceder a una plaza con juegos.

En esta línea UNICEF refiere que, en contraste con sus pares sin discapacidad, niños y niñas tienen mayores probabilidades de padecer las consecuencias de la desigualdad social, económica, y cultural, lo cual se traduce finalmente, en un sistema que excluye desde la temprana edad, e incluso por generaciones, pues, un niño, niña y adolescente excluido, con seguridad se convertirá en un adulto excluido.

Las bases de una sociedad sana, justa e igualitaria, se edifican en fundamentos que promueven la inclusión y la no discriminación desde los primeros años. El camino para reparar la exclusión es promover y ejecutar políticas inclusivas para y desde la infancia, que, de una vez, permitan proteger y asegurar el cumplimiento de los derechos de los niños, niñas y adolescentes.

Natalia Soto, Gestora de Inclusión Laboral, Corporación Opción