La pandemia que nadie ve

Al menos el 80% de niños, niñas y adolescentes que ingresan a Programas de Intervención Integral Especializados (PIE) de la red SENAME lo hacen por vivencias de negligencia, maltrato y violencia que afectan gravemente sus derechos e impactan en su forma de relacionarse con otros y de responder frente a contextos de estrés y ansiedad, como el que vivimos hoy. Así también, sus principales derechos vulnerados dicen relación con el acceso a educación y a tratamientos oportunos en el área de la salud mental. Debido a esto, por estos días vemos con preocupación el incremento en la brecha de desigualdad que los afecta, tanto porque no es posible garantizar el derecho a la educación de manera universal (por falta de acceso a internet, haber desertado del sistema escolar formal o estar adheridos a modalidades de exámenes libres, matrícula provisoria u otras), como por el riesgo de interrupción y discontinuidad de los tratamientos de salud mental.

Cabe señalar que bajo la consigna #quédateencasa muchos de los niños que atendemos están atrapados en contextos de violencia con riesgo inminente a su salud no solo física y socio emocional, por no contar con adultos disponibles para su contención y apoyo frente a contextos de crisis.

La pandemia nos recuerda la profunda necesidad de que el Estado sitúe el bienestar de niños y niñas en el centro de las políticas públicas y otorgue marcos legales para garantizar la protección y el pleno ejercicio de derechos de los niños y niñas de nuestro país.

*Paulina Castillo, Directora del Programa PIE Constitución