En defensa de la niñez

Pronto a realizarse el examen de Chile por parte del Comité de Derechos del Niño, celebramos la buena noticia del avance del Proyecto de Ley que modifica la Ley de Matrimonio Civil para que la edad requerida para todo matrimonio sea la de 18 años, siguiendo las mismas recomendaciones hechas por el Comité. Por otro lado, Chile ratificó la a Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW) en 1989, la que en su artículo 16, párrafo 2 dispone que «no tendrán ningún efecto jurídico los esponsales y el matrimonio de niños», debido a que impide el pleno desarrollo de la adolescente, así como el ejercicio y goce de sus derechos humanos.

Desde nuestro trabajo y profundo compromiso con los derechos humanos de niños, niñas y adolescentes, creemos que la aprobación de este proyecto, y que finalmente sea ley, es urgente. En nuestra región ya hay países que han legislado prohibiendo explícitamente el matrimonio adolescente, como Panamá y Costa Rica. Debemos actualizar nuestra legislación para proteger a todas las niñeces, pero en especial a nuestras niñas, quiénes de acuerdo a la evidencia suelen ser las más afectadas en sus derechos en esta materia. Si bien el matrimonio suele vincularse a un proyecto deseado para muchas personas, para niñas suele ser un riesgo mayor de deserción escolar y de sufrir de violencia doméstica. El matrimonio infantil no se condice con la autonomía progresiva de niños y niñas, y afecta especialmente la capacidad de las niñas de adoptar decisiones en todos los aspectos de su vida.

Creemos firmemente en el derecho de niños y niñas a su infancia. Tal como se dijo en la discusión legislativa de este proyecto, «Son niñas y no esposas». En ese sentido, este proyecto debe encontrar apoyo transversal y celeridad para que por fin cumplamos nuestros compromisos internacionales, pero más importante, con la niñez de nuestro país.

Consuelo Contreras, Fundadora y Directora Ejecutiva de Corporación Opción