Esta semana, en la que la ratificación de la Convención de los Derechos del Niño cumple un año más, reiteramos la urgencia de adoptar medidas para que los niños, niñas y adolescentes de nuestro país cuenten con la protección al máximo posible de todos sus derechos.
Si bien, tanto las familias, como las comunidades y la sociedad en su conjunto, tienen y tendrán un rol fundamental en cuanto a materializar el derecho a vivir en familia, a ser cuidado y protegido, a crecer en un ambiente libre de violencia; no podemos sino relevar, ante todo, el rol que el Estado tiene en esta prioritaria tarea, al garantizar la satisfacción de derechos de todos los niños, niñas y adolescentes.
Chile cuenta con las leyes y la normativa que por tantos años aspiró a hacer realidad, las cuales entregan un trazado visible hacia los derechos y garantías para la niñez en nuestro país. Por tanto, existe ahora el desafío del fortalecimiento del trabajo intersectorial articulado y con pertinencia territorial, que logre llevar a la realidad la estructura y orgánica que crea el marco legal que hoy nos rige, construyendo a su vez los canales necesarios para la exigibilidad de los derechos, en especial, en aquellos lugares donde se dificulta para los niños y niñas acceder a la escuela, o no se cuenta con las prestaciones necesarias en la atención de salud, o la calidad de vivienda dista de los mínimos de la dignidad.
Solo podremos decir, como país, que los derechos de los niños, niñas y adolescentes son verdaderamente una prioridad, cuando estos sean exigibles y se vean garantizados por el Estado de Chile para todos y todas.
Milagros Nehgme Cristi, Directora Ejecutiva de Corporación Opción