En estos días en que conmemoramos la Prevención del Embarazo Adolescente en América Latina, hacemos un llamado a que niños, niñas y adolescentes cuenten con una educación sexual integral que les permita contar con información adecuada y conocimiento suficiente en cuanto a la salud sexual y reproductiva, para prevenir experiencias de maternidad temprana que afecten su desarrollo, físico, emocional y social, pues limitan su proceso educativo, y el acceso a condiciones de vida dignas.
Si bien, en los últimos 10 años se ha producido una caída sostenida tanto de las tasas de natalidad y de fecundidad, preocupa que para el año 2023, cerca de un 4% de los nacimientos provengan de niñas y adolescentes menores de 19 años, y que 171 (el 0,1%) hayan sido concebidos por niñas de 15 años de edad o menores (INE, 2023).
Desde la experiencia de los programas de protección especializados en abuso y ESNNA de Corporación Opción, y según datos relevados por el Ministerio de la Mujer y Equidad de Género (al 2024) –a siete años de la implementación de la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE)- sabemos que parte de los embarazos adolescentes surgen en contextos de violencia sexual. La violación constituye una de las tres causales que permiten a una niña, adolescente o mujer adulta, acceder al derecho a una prestación médica que le permita la interrupción voluntaria de un embarazo. El promedio de edad para dicha causal es de 23 años, y la edad donde se concentra el mayor número de casos de la causal de IVE por violación son los 13 años.
Chile se examinará prontamente ante la Convención para la Eliminación de toda forma de discriminación hacia las mujeres, debiendo dar respuesta a los compromisos que como Estado adquirió para abordar, entre otros, la violencia de género y sexual hacia las niñas y adolescentes, como también garantizar el acceso a la salud sexual y reproductiva, que permita prevenir, no solo el embarazo adolescente, sino las experiencias de violencia que los producen, así como las desigualdades que se expresan en este grave problema social.
Lorena Bojanic, Encargada del Área de Investigación, Participación y Redes aplicada a Proyectos de Corporación Opción